El salario mínimo 2027 en Colombia todavía no existe como cifra, pero su fecha sí está escrita: el Gobierno tiene hasta el 30 de diciembre de 2026 para expedir el decreto. La negociación arrancó el 1 de octubre de 2026 en la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales, y la ley le pone a esa mesa un primer plazo el 15 de diciembre. Tu presupuesto de nómina, en cambio, se cierra antes. La pregunta útil en octubre no es en cuánto va a quedar, sino qué partes de la compensación se recalculan solas cuando se publique el número.

¿Cuándo se define el salario mínimo de 2027 y con qué criterios?

La Ley 278 de 1996 creó la Comisión y en su artículo 8 fijó el procedimiento. Las decisiones se adoptan por consenso y la fijación del mínimo tiene plazo hasta el 15 de diciembre. Si no hay acuerdo, quien discrepa explica sus salvedades por escrito dentro de las 48 horas siguientes y, si el consenso sigue sin aparecer, el Gobierno decreta por su cuenta antes del 30 de diciembre con cinco parámetros: la meta de inflación del año siguiente fijada por la Junta del Banco de la República, la productividad acordada por el comité tripartito, la contribución de los salarios al ingreso nacional, el crecimiento del producto interno bruto y el índice de precios al consumidor.

La ruta de este año ya tiene fechas. En la sesión del 1 de octubre de 2026, reportada por Portafolio, la mesa que presidió la ministra del Trabajo, Natalia López, con gremios, centrales obreras y confederaciones de pensionados, fijó el 9 de octubre como plazo para recibir observaciones y el 13 de octubre para la siguiente reunión. Ninguna cifra sobre la mesa todavía.

Conviene recordar cómo salió el número anterior. El Decreto 1469 de 2025 fijó el mínimo de 2026 en $1.750.905, un aumento del 23 %, y su motivación invocó la inflación observada de 5,3 %, la meta de 3 % del Banco de la República, la productividad y la brecha frente al salario vital estimado por la OIT. Proyectar el ajuste de 2027 como inflación más un punto es aplicar un método que la norma no obliga a seguir.

El decreto de diciembre no reescribe el presupuesto. Cambia una celda, y esa celda se multiplica sola.

Qué se mueve en cadena por cada punto de aumento

El costo de nómina 2027 no sube en una línea: sube en varias a la vez, y algunas no están en la hoja de salarios.

¿Qué pasa con los umbrales de 2 y de 10 salarios mínimos?

Los dos umbrales suben con el decreto. Tu planta, no. Ahí aparecen dos grupos que cambian de régimen de costo sin haberse movido de cargo.

El primero es quien hoy gana algo más de 2 mínimos y en enero queda por debajo del nuevo techo. Esa persona entra al auxilio de transporte y a la dotación de calzado y vestido de labor. Son dos rubros nuevos en una ficha de costo que este año no los tenía.

El segundo va en la dirección contraria: quien hoy supera los 10 mínimos y en 2027 queda por debajo del nuevo umbral deja de generar los aportes al SENA y al ICBF y la cotización del empleador a salud. Es un ahorro que pocas veces aparece en el borrador, porque el borrador proyecta la nómina completa con un solo porcentaje.

¿Cómo se presupuesta la nómina 2027 con la cifra abierta?

Con el salario mínimo como variable y no como supuesto. El modelo que aguanta diciembre tiene una sola celda con el SMMLV de 2027 y todo lo demás derivado de ella: el auxilio de transporte, los dos umbrales, el factor prestacional de cada franja y el costo marginal de un punto.

Tres escenarios alcanzan, uno bajo, uno central y uno alto, construidos sobre el rango de los últimos ajustes y no sobre la inflación esperada. De cada uno interesan dos cifras: cuántas personas cruzan un umbral y cuánto cuesta el punto marginal. Así, el día del decreto el trabajo es reemplazar un número y no rehacer el modelo.

La parte no salarial del paquete es la única que no se recalcula sola. Alimentación, movilidad, dotación, educación o bienestar quedan en el valor que la empresa decida, y ahí está la decisión que el decreto no toma por ti: lo que se traslada a salario base llega multiplicado por el factor prestacional, y lo que se estructura como beneficio no salarial llega por su valor, dentro del límite del 40 % de pagos no salariales y con pacto expreso.

El colaborador no compara el porcentaje del decreto con la inflación. Compara lo que le alcanza en febrero con lo que le alcanzaba en diciembre.

Nosotros construimos Bink para que esa parte se administre con la misma disciplina de la nómina. Es una tarjeta Visa y una app con bolsillos separados por categoría, la dispersión toma unos 5 minutos y los reportes salen por colaborador, por categoría y por periodo. La usan más de 380 empresas en Colombia. Lo que Bink no hace es decidir el ajuste ni redactar el pacto de no salarialidad: eso sigue siendo trabajo de nómina y del área jurídica.

Cuatro decisiones de presupuesto que no esperan el decreto

  1. Parametriza el salario mínimo en una celda y deriva de ella el auxilio de transporte, los dos umbrales y el factor prestacional por franja.
  2. Lista las dos franjas de borde, entre 1,8 y 2,2 mínimos y entre 9 y 11, con el costo o el ahorro de cada persona que cruce.
  3. Recalcula el 40 % persona por persona sobre la nómina proyectada de 2027, no sobre el promedio de la empresa.
  4. Define el valor de los beneficios no salariales de 2027 y la fecha en que se comunican, que no tiene que coincidir con la del ajuste salarial.

El ajuste del mínimo no se negocia en tu empresa. Lo que sí se decide ahí es cómo se reparte entre salario y beneficio, y eso se puede resolver en octubre. ¿Tu borrador de 2027 ya lo tiene escrito, o lo está esperando junto con la cifra?